Desarrollando nuestras capacidades humanas latentes

Sesión nº 6 del 10 de julio de 2026 – Original en inglés – Traducido del inglés al español por Fernando.

Ubicación: Mezzaverde en Bélgica.

Prólogo de Wivine.

Lo que se expone a continuación comenzó con algunas explicaciones que quería compartir con los miembros de nuestro grupo después de escuchar las experiencias de cada uno en la última meditación grupal. Después de cada meditación, los participantes informan sobre su tiempo de meditación y lo que hayan experimentado. A veces me cuentan cosas de sus meditaciones individuales, o quiero compartir una conversación que tuve con alguno de ellos por WhatsApp sobre algún problema de la vida.

Nuestros problemas siempre tienen una dimensión espiritual, pues nuestro desarrollo espiritual está íntimamente ligado a nuestra vida cotidiana. Las transformaciones que debemos experimentar a veces pueden resultar muy inquietantes y confusas, y a menudo son malinterpretadas por quienes nos rodean. Por lo tanto, si el tema no es demasiado personal, lo incluyo en el siguiente informe con su autorización.

Muchas experiencias, como recibir mensajes o sentir cambios físicos en la cabeza y el cuerpo, se comparten únicamente dentro del grupo. Esto incluye también las transformaciones que experimentamos mediante transferencias de energía con la Energía del Paraíso o con la Energía de nuestro Fragmento Divino interior, según cada persona. Asimismo, abarca las numerosas actividades que se realizan en la cuarta dimensión durante las meditaciones grupales o individuales.

Todo se basa en la práctica: primero hacer, luego observar lo que sucede, después hacer preguntas y recibir respuestas. Solo así crecen las habilidades y el espíritu.

Los conocimientos generales que adquirí desde finales de 2010 están disponibles en internet. Accesibles para todos en varios idiomas. Repetir todo con regularidad es necesario, lo sé, pero no es lo mío. Me aburre. Por eso nunca quise ser profesor.

Es hora de aprender cosas nuevas, de afrontar nuevos retos.

El primer experimento que les pedí que realizaran, después de haberlo probado yo misma, trataba sobre un problema que todos encontramos ocasionalmente: aquietar nuestros pensamientos antes de entrar en meditación profunda. Ese tipo de meditación de la que uno no tiene recuerdos. Tras investigar lo que la ciencia ya había descubierto en su estudio de personas que llevan meditando más de 20 años, surgió algo que no estábamos haciendo: aquietar la parte del cerebro responsable de ese flujo constante de pensamientos sobre todos los problemas que nos preocupan en nuestra vida diaria. Era algo sencillo.

Después de recitar la oración al Padre, tras las tres respiraciones y cerrar los ojos, hay que concentrarse en un punto entre las cejas.

Varias personas lo probaron, compartieron sus experiencias y funcionó. Para algunos mejor que para otros. También se experimentaron influencias físicas en el cerebro, se sintieron movimientos entre los chacras 7 y 6. Algunos decidieron continuar, otros nunca lo intentaron. Nuestra libertad es dada por Dios.

Lo que sigue a continuación es el ejercicio que quería proponeros para que practiquéis. Empecé a escribir un texto, pero en un momento sentí que debía estar en la página web; de esta manera podría llegar a un público más amplio. El texto tal como estaba inicialmente no servía para ello. Era demasiado directo, demasiado personal, limitado, y por lo tanto tuvo que ser reescrito según lo que deseaba nuestra Guía Espiritual Superior. Originalmente fue escrito en inglés; por qué, no lo sé. Sin embargo, es el idioma con el que tengo menos afinidad. Quizás sea el más adecuado para expresar o describir La Primera Fuente sin darle género. El inglés puede describir un concepto en 5 o 6 palabras. La mayoría de las veces, misión imposible en francés, neerlandés o cualquier otro idioma, estoy segura.

          También contiene fragmentos que recibí de Jesús y, posteriormente, de los Melquisedeks durante una meditación para obtener mayor claridad. Dado que es difícil recordar con exactitud las palabras que recibo durante la meditación, las he expresado con mis propias palabras. Sobre todo, porque no se trataba de algo nuevo. Ya se había enfatizado muchas veces a lo largo de los años en sesiones anteriores.

Final.

Cómo desarrollar una o más de nuestras habilidades latentes.

Os pido que hagáis algo cada día si queréis detener las guerras mortales e inútiles.

En nuestra etapa actual de evolución del alma, podemos aprender a influir en el curso de los acontecimientos mediante el poder de nuestra mente combinado con el poder del amor.

No intentéis hacerlo para vuestro beneficio personal ni en contra de las leyes del universo; os saldrá el tiro por la culata muy pronto. He guardado silencio sobre este tema porque desconozco en qué punto se encuentra cada persona en su crecimiento espiritual.

La distancia entre nuestra mente humana, que se origina en el cerebro, y la mente morontial del alma se reduce gradualmente a medida que el alma crece. Esto es importante para poder desarrollar estas capacidades latentes.

En el grupo tenemos gente muy joven, de mediana edad y jubilados. La diferencia de edad se sitúa ahora entre los 21 y los 80 años. Los más jóvenes, menores de 40 o 45 años, aún tienen mucho que vivir antes de poder reflexionar sobre su pasado. Pero creo que ahora hay suficientes personas dispuestas, con tiempo, a participar en este experimento.

Esta es una capacidad que solo se puede comprender viviéndola. Crece con la práctica. Solo el conocimiento vivido permanece en el alma, no el conocimiento intelectual, que desaparece con la mente.

Las escuelas de los Melquisedeks se centran en la experiencia vital. Primero viene el juego, la experiencia; luego, el conocimiento teórico, la comprensión a nivel del alma que a veces se puede compartir con el intelecto físico. Y en esto incluyo a esos genios matemáticos del mundo científico que pueden explicarlo todo en su lenguaje matemático, un lenguaje que solo ellos entienden.

Desear la paz para toda la humanidad sin saber cómo alcanzar la propia paz interior, mientras se clasifica a los demás como buenos y malos, es una ilusión del ego humano que se manifiesta a través del cerebro.

La totalidad de la población de la Tierra no está dentro del ámbito ni del control del individuo.

Debemos empezar por nosotros mismos, y a partir de ahí, a medida que crecemos y maduramos, podemos crear oleadas de energía de sabiduría y bondad en nuestros corazones, desarrollando más empatía y mostrando mayor comprensión hacia los demás gracias a todas las dificultades que hemos superado en nuestras vidas.

Lo que os pido a quienes tengáis tiempo y estéis dispuestos —porque requiere serenidad y paz interior— es que elijáis un lugar de guerra, una región con altos índices de criminalidad, una ciudad, un pueblo. Imaginad, visualizad ese lugar como una región donde la gente se esfuerza por comprenderse, por amar sus diferencias, que son una riqueza, y por ayudarse mutuamente. Donde las disputas se resuelven mediante el diálogo en lugar de recurrir a la violencia.

Cread una imagen interior detallada y manteneos fiel a ella. Cuantos más detalles, mejor.

Imaginad esto cada día mientras llenáis vuestro corazón de amor divino.

No digáis: «Quiero que esta guerra termine», porque entonces tendréis en mente imágenes de destrucción y sufrimiento humano. Es fundamental desterrar ese tipo de imágenes. No cultivéis sentimientos de indignación, odio ni rencor hacia individuos o poblaciones. Eso no beneficia a nadie. Esto se ve claramente en las zonas de guerra que muestran los medios de comunicación. Incluso se observa en una simple disputa entre vecinos, donde uno acosa al otro, a veces durante generaciones.

Simplemente visualizad el intercambio de amabilidad, apoyo mutuo y respeto por las creencias de los demás, y añadid a ello vuestro amor sincero que fluye de vuestro corazón, mientras pedís a "ESO" o a los Seres Superiores que son importantes para vosotros, que añadan el suyo para fortalecer el vuestro.

Haced esto con regularidad, exactamente como os lo he descrito, y veréis que la Energía, el Poder de vuestros pensamientos en combinación con el Amor de vuestro corazón podrían transformar una región con el tiempo.

Elegid el lugar donde queréis detener la violencia, ya que hay muchas opciones. Puede ser vuestra ciudad, vuestro país, otra región o cualquier otro país del mundo. Hay opciones de sobra.

Elegid cualquier situación conflictiva que os preocupe y quedaos con ella durante 12 meses.

Lo importante no es elegir una grande. Lo importante es elegir una, aunque sea la más pequeña, que resuene en vosotros para cultivar esa capacidad latente que podemos desarrollar mediante el ejercicio.

Luego, sumergíos en el silencio, en la meditación profunda u otras formas de oración que calmen la mente también son muy útiles. Algunas personas incluso utilizan música.

Esto no es magia. Es el desarrollo gradual de capacidades que surgen a medida que la mente, el corazón y el alma humanos se alinean cada vez más.

Son herramientas para expresar nuestra necesidad desinteresada de ayudar a nuestros hermanos y hermanas cuando crece nuestra necesidad innata de conectar con la Primera Fuente.

La Primera Fuente de la que todo se origina.

Aquel a quien los cristianos llaman Dios, los musulmanes llaman Alá, los hindúes llaman Brahma, conocido por muchos nombres en diferentes continentes.

La lista de nombres dados a ESO es larga. ESO, que está en el origen de la Creación de los universos, de todas las criaturas celestiales y de todas las criaturas de los mundos materiales.

ESO, que en el principio contenía en sí mismo todas las ideas de cada universo, cada mundo y criatura que existe en este momento. En quien el pasado, el presente y el futuro coexisten simultáneamente. Es en ESO en lo que vivimos, aquello que nuestra mente humana es incapaz de concebir, comprender correctamente o de formarse una imagen completa sin limitarla. Porque siempre será así hasta que nuestra alma, tras abandonar el cuerpo físico, después de muchos cambios, se transforme en Su Imagen, y en la más alta perfección.

Por eso, « ESO » no espera que lo entendamos o lo visualicemos correctamente. A « ESO » no le importa el nombre que se le dé ni cómo lo imaginemos. Da igual si decidimos venerarlo como la Madre o el Padre. Encierra en sí mismo todos los aspectos espirituales de todo lo que vive.

Debido a nuestras limitaciones intelectuales actuales, esto seguirá siendo inexacto durante mucho tiempo. Lo único que pide « ESO » es que vuestro corazón se vuelva hacia ESO con amor y busquéis el contacto para pareceros un poco más a «ESO », mediante el servicio desinteresado a los demás, de la forma que elijamos.

La forma en que Jesús nos lo mostró a través de su vida.

Al desprendernos de todas las facetas de nuestro ego, permitimos que nuestra alma crezca al nivel más alto posible durante nuestra vida.

Convertirnos en un recipiente físico para 'ESO' para que ' ESO ' pueda trabajar libremente en la humanidad sin que nuestras mentes interfieran con SU trabajo cuando hablamos con otros, escribimos o canalizamos.

Ese es nuestro mayor desafío: dejarle el protagonismo a "ESO".

Nadie puede hacerlo por vosotros, ni dároslo. Debéis desarrollarlo vosotros mismos paso a paso, mediante ensayo y error, dedicándole el tiempo necesario.

Practicad este ejercicio con constancia y observad por vosotros mismos los cambios que se producen dentro de vosotros y más allá de vosotros.

Somos pioneros de una futura etapa del desarrollo espiritual humano. Podemos desarrollar nuestras capacidades latentes cuando alcancemos un nivel espiritual de amor que sirva a la humanidad, no solo a nosotros mismos.

El ejercicio que propongo aquí es una puerta para abrir otras habilidades latentes que descubriréis durante la práctica.

No nacemos perfectos —a imagen de nuestro Creador—, debemos llegar a serlo, y ese camino comienza aquí y ahora. Somos libres de elegir nuestras experiencias, nuestros trabajos, nuestros estudios, nuestras actividades de ocio. Somos libres de expresarnos de muchas maneras, de explorar todos los caminos.

Es inevitable que los niños tomen decisiones equivocadas durante su crecimiento. Que se sientan atraídos por lo prohibido, que elijan por miedo o ira, por decepciones emocionales, instinto de supervivencia, ignorancia o falta de experiencia. Todos podríamos escribir un libro.

Claro que, cuando nos salen canas y adquirimos más sabiduría, no nos enorgullecemos de nuestras acciones, lamentamos algunas de nuestras decisiones. ¿Cuántas personas no dicen al envejecer: «y Si hubiera sabido lo que sé ahora …!»? ¡Qué más da! Solo quienes no hacen nada nunca se equivocan.

En cualquier caso, todos los caminos llevan a Roma.

Cualesquiera que sean los caminos que tomemos, cualesquiera que sean las cosas lamentables que hayamos hecho, cualesquiera que sean nuestros antecedentes, el lugar donde nacimos, la inteligencia que poseemos, las diferencias en el ADN, nuestro nivel moral, siempre podremos alcanzar nuestro destino divino desde el momento en que lo elijamos .

Algunos toman la autopista; otros prefieren los caminos más lentos. ¡Da igual!

Todos compartimos el mismo fundamento espiritual, las mismas conexiones divinas. Todos recibimos el mismo Amor Divino Paternal. Un amor que perdona todo cuando lo buscamos. Cuando nos volvemos hacia Él.

«ESO» siempre estará ahí con los brazos abiertos, esperándonos. Incluso si somos los mayores pecadores.

¡Depende de nosotros abrir la puerta! De tomar esa decisión tarde o temprano.

Final.

GRUPO MEZZA VERDE.

https://www.mezzaverde.com

Para obtener más información acerca de las palabras en color azul, consulte El Libro de Urantia.